El flamante técnico de la selección argentina de fútbol, Alejandro Sabella, debutó sin sobresaltos en esta nueva era. Viene de ganar 1 a 0 contra Venezuela, vencer por 3 a 1 a Nigeria -quienes nos habían goleado tiempo atrás- y lograr una nueva paridad en cero con el Brasil de Ronaldinho, Neymar y la reciente joya brasileña Damiao.
Sabella, quien fuera ayudante de Daniel Passarella en todo el proceso a Francia ´98, es la carta que se juega el fútbol argentino y Julio Grondona para devolverle la identidad y el sentido de pertenencia, como el ex técnico de Estudiantes declaró en su primera conferencia de prensa, a un seleccionado cada día más devaluado y con menos interés popular. Lo que ha sucedio con Batista simplemente no resiste análisis. No tuvo ni el tiempo ni el trato dirigencial como para cuestionarle nada. A mi humilde entender lo usaron como usaron tantos otros, incluso a Maradona. Por eso cuando parece que nadie va a poder devolver ese orgullo por vestir la celeste y blanca yo le pongo mi voto de confianza a Alejandro Sabella. Un técnico estudioso, inteligente, capacitado, humilde y honesto que logró formar a un Estudiantes de primerísimo nivel con compromiso y entrega. Un Estudiantes que no contaba, en su mayoría, con figuras surgidas de sus inferiores, y sin embargo, vaya uno a saber con que metodología, este modesto sabio supo transmitir a sus dirigidos.

